lunes, 14 de marzo de 2016

Capitulo 2


Camila: -Bueno bueno, que tenemos por aca? Dos caños, una rubia y una huerfana
Euge: -Que te pasa?
Camila: -A mi nada, porque?
Peter: -Porque decis una huerfana?
Lali: -Cortala Camila
Camila: -Que aca Lalita no les dijo que su papa no la quiso y se fue bien lejos?
Nico: -Basta Camila, dejala en paz a Lali, no te hizo nada nunca
Camila: -Esta bien bombon, yo solo les venia a avisar a los nuevos
Euge: -A mi me parece que en vez de que vos nos adviertas sobre Lali tendria que ser al revez no?
Camila: -Que estás queriendo decir?
Euge: -Quiero decis que no conocere porque odias tanto a Lali pero por lo que veo ella nisiquiera te contesta porque la buscas tanto?
Camila: -Para decirles que no les conviene estar con ella, es una huerfana, su papa se fue para no verla mas y su mama es una puta con un novio diferente cada semana- Lali no soporto mas la humillacion en publico, se levanto, agarro sus cosas y se fue casi corriendo, Euge y Peter salieron tras ella y Nico se quedo discutiendo con Camila por las cosas que le habia dicho, Lali se subio a su auto, el ultimo regalo que le hizo su abuela y se fue rapido, Euge y Peter no alcanzaron a detenerla
Lali estaciono el auto en su casa y se bajo rapido, abrio la puerta y salio su madre a recibirla
Ingrid: -Hola hijaa!!
Lali: -Hola ma- siguio de largo y empezo a subir las escaleras pero su madre la detuvo
Ingrid: -Que te pasa?
Lali: -Nada, estoy cansada
Ingrid: -Conmigo no Lali, soy tu mama, decime que te pasa, te conozco como si te hubiera parido
Lali: -Estoy cansada ma, encerio no pasa nada
Ingrid : -Primer dia y ya estresada no me quiero imaginar el resto del año- Lali le sonrio a su madre y se dirigió a su habitacion, ya dentro de esta tiro todas las cosas que tenia en los brazos y se puso a llorar, no entendia porque Camila la odiaba tanto, ella jamas le habia hecho algo, jamas le respondia, no la molestaba, no tenia nada que ella no tuviera, no entendia el odio de Camila hacia ella, lloro hasta cansarse, escucho a su mama despedirse y cerrar la puerta, Lali aprovechó haberse quedado sola y agarro un aguja de jeringa escondida que tenia, se fue al baño, acomodo unas toallas, agarro su celular y puso "llevame" de kudai, empezo a llorar mientras recordaba cada insulto, cada burla, cada mentira de su mama, cada mentira de su papa, todo lo que siempre le escondieron, recordo el amor de su abuela, y mientras recordaba todo eso lloraba y con la aguja presionaba la gamba de su pierna, despues de haberse cortado tres veces en cada pierna, se paro, mojo una toalla y se empezo a limpiar, se desinfecto las heridas, agarro una gasa, cubrio las heridas y arriba una venda, sentia unas punzadas en la piernas mientras caminaba, pero ya conocia esa sensacion, no era nada nuevo para ella, limpio el baño para que su mama no se diera cuenta de nada, y volvio a su habitacion, puso musica y se quedo dormida.
Peter y Euge se habian quedado muy preocupados, habian intentado conseguir la dirección de Lali pero no habian tenido exito, ninguno de sus compañeros habia ido nunca a la casa de Lali, asique se tuvo que volver a su casa, mañana le preguntaria como estaba. Cuando llego a su casa su mama lo esperaba con una sonrisa
Peter: -Hola ma
Claudia: -Hola mi amor, como fue el primer dia?
Peter: -Bien, los chicos copados, pero nada supera a la banda
Claudia: -Bueno dales tiempo
Peter: -Luli?
Claudia: -Se esta cambiando llego hace un rato
Peter: -Y el resto?
Claudia: -Papa trabaja, Tato en  la facultad y Pepo salio a comer con los amigos
Peter: -Ahh bueno
Claudia: -Anda a cambiarte que la comida ya esta- le dio un beso a su mama y se fue a su habitacion, se cambio, le aviso a su hermana que la comida ya estaba y bajaron juntos, ayudaron a su mama y se sentaron los tres a comer
Claudia: -Que hiciste hoy vos Lu?
Luli: -Nada, bien, que se yo, los profesores buena onda
Claudia: -Y los compañeros mi amor?
Luli: -Bien, buena onda tambien, y vos Pit?
Peter: -Bien tambien, parece que hay bardo entre dos chicas pero el resto bien
Claudia: -Que bueno, me imagino que el primer dia no les dieron tarea no?
Peter: -Nop
Luli: -A mi tampoco
Claudia: -Genial, quieren que los invite al cine?
Luli: -Ayy siii!! Me encanta la idea ma
Claudia: -Buenisimo, vayan a dormir un rato si quieren y despues vamos
Peter: -Dalee, deja ma, yo levanto
Claudia: -Bueno mi vida, gracias- Peter ayudo a su mama, le dio un beso a su mama y subio a su habitacion, se acosto a dormir y se desperto por el ruido de la puerta de su habitacion, era su hermana para avisarle que se cambiara que su mama los esperaba. El resto del dia fue muy tranquilo, Peter con su mama y su hermana, las mujeres de su vida, y Lali en su casa sola, puesto que su mama todavia no había vuelto. Al dia siguiente Lali se desperto, se baño, se cambio, fue a avisarle a su mama que ya se iba pero ella no estaba en la casa, agarro las llaves del auto, fue hasta starbucks se compro su desayuno y se dirigio a la pesadilla del colegio, Peter en cambio, se desperto, se baño, se cambio, desayuno con su familia, hablaron sobre el dia anterior, apuro a su hermana, se subieron al auto de el, y se dirigieron al colegio, al llegar cada uno por su lado, Peter fue hasta donde estaba la china hablando con una chica
Peter: -China podemos hablar?
Euge: -Si, disculpa- le dijo a la chica con la que estaba hablando- Decime
Peter: -Supiste algo de Lali, o la viste ahora?
Euge: -Noo, nada- de repente vieron un auto estacionar, y de este se bajo Lali, con el uniforme del colegio, unos lentes de sol, la cartera colgando de su brazo, y un cafe en su mano, Peter abrio la boca, no podia creer lo que era, se veia hermosa, parecia una modela, la china le sonrio, sin dudas Lali estaba deslumbrante hoy, Lali camino hasta ellos y les sonrio
Lali: -Hola
Peter: -Disculpa vos sos la misma chica que ayer? Porque creo que me enamore- la china solto una carcajada, y Lali le sonrio
Euge: -Disimula Peter
Lali: -Que tengo?- dijo mirandose para ver que tenia mal
Euge: -Estas muy linda Lali
Lali: -Gracias, pero estoy igual que ayer
Peter: -Noo, estas.... Como......- de repente aparecio Nico para unirse al grupo
Nico: -Peter cerra la boca que te van a entrar moscas- se burlo de el, Lali se reia, no entendia porque Peter estaba asi, segun ella estaba igual que siempre- Bueno..... Hoy tenemos primas horas Filosofia, despues derecho y por ultimo tenemos literatura
Euge: -Sii, yo no entendi, los grupos que hicieron ayer son para todas las materias o solo para literatura
Lali/Nico: -Para todas- Lali sonrio y dejo seguir hablando a Nico
Nico: -El ultimo año se trabaja en grupo para todas las materias, salvo que el profesor de algo individual
Euge: -Aaahh okok
Peter: -Entramos?
Lali: -Vamos- entraron los cuatro juntos, pero antes de entrar al aula Nico agarro del brazo a Lali y la aparto para hablar- Que paso?
Nico: -Ayer hable con Camila
Lali: -Nico no te preocupes por eso
Nico: -No, si me preocupo, no te puede tratar asi
Lali: -Ya esta, sabes como es, siempre me trato asi, no lo va a cambiar, aparte es el ultimo año, despues de aca no la veo nunca mas
Nico: -Igual, no podes dejar que te trate asi, porque...
Lali: -Nico! Durante todo el secundario me trato asi, y jamas a nadie le importo, ni jamas nadie dijo nada, yo tampoco me queje, pero porque me parece armar bardo al pedo, esa mina no merece que yo le de importancia al tema
Nico: -Pero lo que te dijo ayer se fue de tema
Lali: -Siempre me lo dijo
Nico: -Jamas la escuche
Lali: -O a lo mejor lo querias ignorar, y esta todo bien, yo no le pido a nadie que me defienda, pero en el momento en que a mi me afecte algo de lo que ella me diga, ahi me va a conocer, pero mientras tanto yo voy a seguir con mi vida
Nico: -Bueno- dijo resignado- Si no queres que te ayude no puedo hacer nada en contra de eso, pero si necesitas a alguien, sabes que podes contar conmigo
Lali: -Gracias, ahora vamos porque sino nos dejan afuera- entraron al aula, Euge le pidio a Lali sentarse juntas lo cual ella no nego, asique los ultimo cuatro bancos de la esquina estaban ocupados por Lali y Euge, Peter y Nico

viernes, 11 de marzo de 2016

Capitulo 1




Lali es una chica de 17 años con una vida complicada, ya que no tiene el amor de su padre debido a que la abandono cuando era pequeña y solo tiene contacto con el mediante una tarjeta para su cumpleaños o para navidad, aunque su madre trate de compensar su ausencia no puede evitar sentirse que es poca cosa para merecer el amor de su padre y ese desamor ha traido mucho sufrimiento a la vida de Lali, gracias a este sufrimiento esta es solitaria y sin amigos verdaderos, ya que la tratan como "la chica sin padre".

Lali esta en su habitacion recordando su infancia y recordando como fue que se entero que su padre no queria estar con ella, y no desea cumplir su rol de padre

*FlashBack*

Yo con tan solo 5 años estaba jugando en mi habitacion con mis muñecas y deje de hacerlo cuando escuche a mi madre discutir con mi padre, baje inmediatamente y me escondi tras la pared para escuchar pero solo lograba ver a mi madre llorar y gritarle a mi padre que se acercara a mi y fuera un buen padre, porque yo lo necesitaba, y que yo no tenia la culpa que el tuviera otra familia y no fuera valiente y contarme que tenia otro hijo. Cuando escuche que mi madre le decia eso sali de mi escondite llorando esperando que me dijieran que era mentira pero no logre que me dijieran que todo era mentira. Cuando mi madre me vio solo se quedo callada esperando que yo no hubiera escuchado nada y no romperme el corazon pero no fue asi, yo apenas teniendo 5 años entendia lo que mi madre habia dicho y solo pude quedarme callada esperando que mi madre o mi padre me dieran una explicacion pero solo logre que mi padre saliera corriendo como un cobarde y mi madre me abrazara

*Fin FlashBack*

Desde ese dia empezo mi infierno porque no solo me entere que mi padre tenia otra mujer sino que tambien me entere que tenia otros hijos quienes no sabian nada de mi, ni de la existencia de mi madre, porque mi padre sigue con la cobardia de no aceptar que tiene otra hija.

Estaba en mi habitacion cuando escucho la voz de mi madre para que me despierte. Hoy empezaba mi ultimo año escolar, pero para mi era otro año mas, iba a seguir sin amigos y nadie me hablaria, cuando termine de vestirme trate de ocultar las cortadas en mis piernas para que mi madre no se sienta mal consigo misma por no poder ayudarme con el sufrimiento de saber que no soy querida por mi padre y que no tengo amigos, despues de asegurarme que no se notaban baje a desayunar para despues irme hacia el colegio tratando de mentalizarme que este año sera igual a los anteriores.

Estaba en el aula esperando a que el profesor entrara cuando vi a Camila acercarse hacia mi, ella era la que habia convencido a todo el curso que yo era rara por no tener papa, cuando me iba a hablar llego el profesor y ordeno que cada uno se sentara en su lugar, despues de unos minutos de empezar la clase llego un nuevo estudiante que se presento como Juan Pedro Lanzani, vi como todas las chicas del curso se habian quedado embobadas con el chico nuevo

Pero lo que Peter solo pudo ver fue a la linda morocha que no queria que nadie la viera, cuando Peter termino de presentarse el profesor le dijo que se sentara donde quisiera, porsupuesto Camila fue la primera en proponerle a Peter que se siente con ella pero este la ignoro y siguio de largo hacia el banco de esa linda morocha, cuando se sento Lali alzo la cara y lo unico que pudo ver fueron esos ojos verdes y ese lunar que protagonizaban.

Peter: -Me puedo sentar?
Lali: -Emmm...... Si, claro- Peter corrio la silla, se sento, ordeno sus cosas y miro a Lali. Ella estaba prestando atencion a lo que el profesor decia, realmente su única amiga de la vida se habia ido a vivir lejos y habia quedado sola
Peter: -Peter....
Lali: -Que?- le pregunto con el ceño fruncido sin entender lo que Peter le decia
Peter: -Mi nombre.... me llamo Peter, bueno..... enrealidad me llamo Juan Pedro pero me dicen Peter
Lali: -Aaahh- volvió a mirar al profesor
Peter: -Y vos?
Lali: -Lali..... Mariana
Peter: -Lali! Me gusta me gusta, venis hace mucho aca?
Lali: -Siempre soles hablar tanto?
Peter: -Ajajajajajaj mas o menos, te molesta que te hable?
Lali: -No, pero es raro, digo... no te fuiste a sentar con Camila, la chica MAAS popular del colegio, la mas linda, la que todos desean, me parece raro que vengas a sentarte conmigo
Peter: -"La mas linda"? No me parece, creo que hay chicas mucho mas lindas que ella
Lali: -Asi? Por ejemplo?
Peter: -Esa- dijo señalando a Maite- O esa- dijo señalando a Josefina- Son mas lindas que esa tal Camila, lo que pasa es que la mayoria de los hombres quieren el "prototipo" de mujer, pero no se dan cuenta que esa mujer cuando crezcan y ya no le puedan prestar la atención que ellas quieren, ellas los van a engañar, o le van a sacar todo lo que tienen, no hay que fijarse por lo fisico, hay que fijarse en lo de adentro, no importa lo linda que sean si por dentro son una mierda de personas
Lali: -Wuauu, que loco ver a un hombre hablar asi, es raro
Peter: -Nose si es un halago o que
Lali: -Creo que si, nose, si lo queres tomar o no
Peter: -A mi me parece que vos no te valoras de la manera en la que tendrias que hacerlo no? Te falta confianza en vos misma
Lali: -Cuando uno no tiene la vida que deseo por lo general nunca tiene confianza en si mismo
Profesor: -Chicos presten atencion Porfavor, acaba de llegar otra alumna nueva, adelante- una chica rubia, alta y muy bonita entro por la puerta, Peter y Lali miraban a la chica nueva pero Peter no podía dejar de pensar en lo que Lali le habia dicho, que era eso tan malo que le habia pasado para no tener esa confianza en ella misma- Tu nombre?- le pregunto el profesor a la alumna nueva
- Maria Eugenia Suarez
Profesor: -Muy bien Eugenia, bienvenida, sentate en algun banco libre- se sento atras del banco donde estaban Lali y Peter- Bueno chicos, se que es el primer dia y que no tienen ganas de hacer nada, pero este año la materia va a ser en grupo  con el cual van a estar todo el año, yo los voy a elegir, no va a haber posibilidad de cambio, y tampoco va a estar en discucion, al final de la hora voy a decir los grupo- el profesor se puso a hablar con una alumna y Peter miro a Lali para seguir la charla que tenian, se habia quedado pensando en lo que le habia dicho Lali
Peter: -Y se puede saber que es lo que paso en tu vida para que no puedas tener confianza en vos misma?
Lali: -No
Peter: -Ok, no hay problema. Tenes hermanos?
Lali: -Creo
Peter: -Como que crees?
Lali: -Si, la verdad es que nose, me parece que mi papa tiene sus hijos, pero nose
Peter: -Aaaahhh ya entiendo por donde viene la mano...
Lali: -No quiero hablar sobre ese señor
Peter: -Ok
Lali: -Vos tenes hermanos?
Peter: -Si, 3, conmigo somos 4
Lali: -Aaahh, que suerte la tuya, no todos podemos tener la suerte de tener hermanos
Peter: -Sii, a mi mama siempre le gusto las familias numerosas, y persuadio a papa para tenerla asique....
Lali: -Y tus hermanos tambien vienen al colegio?
Peter: -Mis dos hermanos mas grandes no, y la mas chica si, tiene 15
Lali: -Aaah una nena
Peter: -Si, una mocosita como yo le digo
Lali: -Se nota que queres a tu familia, te brillan los ojos cuando hablas de ellos
Peter: -Mi familia es lo mejor que tengo, mis papas son geniales, y con mis hermanos aunque a veces nos peleamos son mis hermanos y los quiero
Profesor: -Bueno.... Ya hice los grupos, van a ser asi: •Josefina, Martin, Daniela y Gonzalo
•Pilar, Marcos, Valentina y Federico
•Bianca, Matias.L, Sol y Nicolas
•Milagros, Mauro, Barbara y Lautaro
•Mariana, Juan Pedro, Maria Eugenia y Nicolas
•Cristina, Agustin, Maria y Gaston
•Pablo, Camila, Benjamin y Juliana
-Esos van a ser los grupos, conózcanse porque van a estar juntos durante todo lo que resta del año, sin excepciones
El timbre sono, el profesor junto sus cosas y se fue, algunos salieron a el patio del colegio y otros dentro del aula
- Vos sos Juan Pedro?
Peter: -Sii, vos?
-Nicolas Riera, hola La
Lali: -Hola Nico como estas?
Nico: -Muy bien, bueno, falta saber quien es Maria Eugenia y esta el grupo completo no?
-Escuche mi nombre
Lali: -Nico ella es Eugenia, la chica nueva
Nico: -Aaahh, hola soy Nicolas Riera
Euge: -Eugenia China Suarez
Peter: -Juan Pedro Lanzani- los tres miraron a Lali esperando que ella se presentara, ella los miro, sonrio inconcientemente y respondio
Lali: -Mariana Esposito

miércoles, 9 de marzo de 2016

Sinosis "No estoy Sola"


Ella una chica con una infancia complicada, su padre desaparecio cuando era chica y tenia contacto con el solo cuando le mandaba una tarjeta por su cumpleaños y para navidad, su mama siempre se hizo cargo de ella, aunque su relacion era mas de amigas que de madre e hija
El un chico normal, su familia es "perfecta", tiene 2 hermanos y una hermana, sus papas tienen la relacion que a el le gustaria tener con alguna mujer.
Ella es dificil, pero el va a hacer todo lo posible para conquistarla

Holaa

Holaaa, "a pesar de todo" ya termino y no van a haber escenas extras como en "mi cielo salvador". Ya tengo varios capitulos adelantados de la proxima novela asique les dejo la sinopsis

lunes, 7 de marzo de 2016

Epilogo







7 años después...


             

– ¡Lali! –grita Peter, bajo las escaleras.


             

– ¿Qué sucede?


             

–Ayúdame –me dice, la pequeña estaba en su regazo riendo y pintando sus labios, comienzo a reír, Peter parece un jodido payaso.


             

–Alle deja a papá tranquilo –le digo, caminando hacia la cocina.


             

–Oh, gracias por tú ayuda –me dice irónico.


             

Abro el refrigerador y saco una barra de chocolate, comienzo a comerla y caminar hacia Peter.


             

–Alle –la llamo, la niña me mira–Ven con mami.


             

Ella chilla de alegría y viene corriendo hacia mí. La tomo en mis brazos.


             

–Dejaste a papá muy bello –le digo riendo, ella asiente.


             

Allegra tenía los ojos verdes de Peter, en realidad era una mini Peter versión mujer, ella solo tenía mi cabello.


             

–Nena hoy viene la china con Nico –me dice, sacándose el maquillaje.


             

– ¿Tía Euge? –pregunta Alle, sus ojos brillantes de alegría.


             

–Sip, y tío Nico –le digo, Peter se me acerca y me quita la barra de chocolate y comienza a comérsela.


             

–Papá –le dice Allegra apuntándolo con su pequeño dedito–Eso.No.Sé.Hace–lo regaña.


             

Me muerdo el labio para no reírme, Alle sigue mirando a Peter con el ceño fruncido.


             

–Oh –dice Peter mientras sigue comiendo–Lo siento.


             

Le besa su frente y me da un beso en los labios. Comienza a sonar el teléfono y Alle comienza a moverse en mis brazos. La bajo y ella sale corriendo hacía el teléfono.


             

– ¿Holaaa?


             

–Ella es todo un diablillo –me dice Peter besándome el cuello.


             

– ¿Tía Cande? –pregunta la niña.


             

–Sí, lo es –sonrío.


             

– ¡REGALOS! –grita la pequeña Allegra haciéndonos reír.


             


Luego de que Allegra naciera, Peter compro un pequeño departamento, yo seguí con mis estudios, mi madre nos ayudó mucho con la pequeña. Peter junto dinero, mientras yo también lo hacía, y juntos con el tiempo compramos esta casa. Peter sigue trabajando y yo cuido de Alle, que ahora va al kínder. Ah por cierto termine la universidad.


Stefano está en algo serio con un chico muy simpático llamado Tobias.



Cande...no van a creer esto: Ella y Agus tiene un hijo, el pequeño Tomi, Alle le gana por algunos meses.



La china y Nico se casaron, Euge sigue en la universidad y Nico en lo de siempre, pero está tomando la decisión de salir, es muy peligroso para él y para la china, ya que ésta está esperando a su hijo.



Mi mamá y su citas, ¿Lo recuerdan? El hombre misterioso no era ni más ni menos que Mariano, exacto...el hombre que cuido de Peter cuando era un niño.



Nunca más supimos nada más de Pablo, y Peter me conto su sueño, Pablo era hijo de Mariano.



Juliana se fue del país luego de terminar el instituto.



–Mami –dice Alle llegando a nuestro lado–Tía Cande viene, y me trae regalos.



– ¿Tía Cande?



– ¡Sííí! También viene Tomi –grita de emoción.



Ella y Tomas se llevaban de maravilla.



En la tarde llego Cande con Agus y el pequeño Tomi.



– ¿Dónde está Alle, tía Lali? –me pregunta Tomi luego de un rato.



–Jugando en el jardín –le respondo, él me sonríe y sale a jugar.



Estábamos todos riendo y tomando algunas cervezas, Nico y Euge ya habían llegado, también Stef.



– ¿Te acuerdas cuando...? –Alle entro corriendo  interrumpiendo a la china.



– ¡Mamá! –me dice, yo la miro.



– ¿Qué pasa cariño?



– ¡Tomime beso! –me dice, Peter el cual me tenía en su regazo se tensó. Miro detrás a Tomi el cual esta sonrojado.



– ¿Qué él, hizo qué? –grita Peter. Euge comienza a reír.



–Tía Peter...yo –comienza a decir Tomi sonrojado.



–Allegra Lanzani estas castigada –le dice Peter enojado, Alle me mira a mí, las lágrimas cayendo de sus ojos.



–Peter, no –le digo, me paro de su regazo y tomo a Alle en mis brazos. Ella pone su cabeza en mi cuello.



Camino hacia el jardín y me siento, miro a Alle y le limpio las lágrimas.



–Papi se enojó conmigo –dice y un sollozo sale de ella.



–No, papi no está enojado, es solo que es muy sobreprotector –le digo, ella me mira confundida– No quiere que los chicos te besen, eres muy pequeña.



–Pero Tomi es lindo –me dice, yo comienzo a reír.



– ¿Dónde te beso Tomi? –le pregunto, ella se toca su mejilla.



–Aquí –me dice sonrojándose.



–Menos mal te beso allí –dice Peter sentándose al lado mío–Porque o sí no...



–Peter basta –le digo, el me mira luego mira a Alle y ve sus lagrima, tiende sus brazos hacia ella.



–Ven con papi –le dice, Alle niega con la cabeza.



–Papi está enojado –dice, se seca las lágrimas con sus manitas.



–No, papi ya no está enojado –le dice, ella lo mira y sus ojitos vuelven a brillar, sonríe y se lanza a sus brazos.



–Te amo pequeña –le susurra al oído haciendo reír a Allegra.



Miro la escena y mis ojos se llenan de lágrimas, esto es tan mágico e irreal. Nunca imagine estar así. Peter con mi hija en sus brazos, nunca imagine que tendría una vida junto a Peter, nunca imagine que Peter cambiaria...por mí. No puedo imaginar que hubiera pasado sí Peter seguía con el estilo de vida que tenía antes, probablemente no estaría aquí, estaría muerto por alguna pelea, o por sobredosis.



– ¿Eso significa que Tomi puede ser mi novio? –pregunta Alle, Peter se pone pálido.



–Nunca, hasta que tengas 30 años.



Yo comienzo a reírme, Peter se volverá loco cuando Alle crezca y comience a tener novios.



–Vamos los chicos están esperándonos–me dice Peter cuando Alle corrió hacia adentro. Yo asiento y el me atrae hacia él.



–Te amo –susurra y me besa. Sus besos siguen causando cosas en mi interior.



–También te amo –le digo, él me sonríe.



–Me encantas –me dice al oído–Me encantaría estar dentro de ti, ahora mismo.



Sus palabras me calientan.



–Tendrás que esperar –le respondo con una sonrisa, Peter no es de los que esperan.



–Sabes que podría tomarte ahora mismo –me dice mordiendo mi cuello y tocando mi trasero.



–Los chicos nos están esperando –le digo en un gemido.



–Ellos pueden esperar –me dice.



– ¡Hey! –nos grita Cande riendo– ¡Peter deja a Lali, es nuestra ahora!

Peter comienza a quejarse, y yo me rio.



–Pero...yo quería mi dulce –me dice, haciendo un puchero.



–Luego tendrás tu dulce.



Le guiño un ojo y lo arrastro hacia adentro.




                          ****





– ¡Mami, no quiero ir! –me dice Alle por sexta vez, era su primer día en el kínder.



 –Tienes que ir, Peter dile algo –le digo, Peter se encoge de hombros.



–Alle tienes que ir –le dice, estábamos en nuestra habitación, Peter estaba acostado en la cama viendo una película, mientras yo trataba de sacar a Allegra de la cama.



– ¡Pero no quiero! –grita, trato de nuevo de sacarla de la cama, pero ella se agarra de la sabana.



– ¡Allegra Lanzani! –Le grito roja de frustración, la pequeña me mira sorprendida–Levántate de la cama, ahora.



–Papi...



–Lali... –Me mira Peter.



–Tú te callas –le digo–Allegra levántate.



–Pero no quiero ir.



–Allegra levántate –le repito, ella comienza a lloriquear diciendo que no quiere ir, Peter la abraza.



–Ya está, no iras –le dice, Allegra lo mira sorprendida, luego sonríe y lo llena de besos.



–Sí, sí ira –le digo, Allegra me mira haciendo un puchero. Esta niña es imposible.



–Lali...



–No Peter, tú te callas, Allegra tiene que ir al colegio –me cruzo de brazos.



–Te ves sexy enojada –me guiña un ojo, yo me sonrojo. Sí Peter aún tenía el poder para hacerme sonrojar.



–Cállate, Allegra ven aquí –le digo, ella mira a Peter.



–Ve con mami –le dice, Allegra comienza a llorar, cosa que mata a Peter y hace que le de todo lo que ella pide.



–Prometo que luego del colegio te llevo por un helado –le dice, ella lo mira interesada.



– ¿De chocolate? –le pregunta, Peter asiente.



–Sí cariño, de chocolate.



– ¿Y me compraras una Barbie? –le pregunta, Allegra siempre sabe cómo chantajear y sacarle provecho a Peter.



–Claro, ahora ve a vestirte para que mamá te lleve al colegio.



Allegra le besa la mejilla y se baja de la cama.



– ¿Estas enojada mami? –me pregunta con una sonrisa.



–Sí, estoy muy enojada –le respondo, ella vuelve a sonreírme.



–Te quiero –me dice, y corre a abrazarme, no puedo resistirme y le sonrió abrazándola.



–Vamos, que llegaremos tarde.



– ¡Peter apúrate! –le grito, Peter baja las escaleras, me besa y nos vamos al auto.



Siento a Allegra atrás, le pongo el cinturón de seguridad, luego me siento en el copiloto, y Peter pone en marcha el auto, camino al colegio de Allegra.



– ¿Mami?



–Dime.



– ¿Y sí alguna niña me pega? –me pregunta, Peter se tensa.



–Le pegas de vuelta –le dice Peter.



–No, tienes que decirle a la profesora –le respondo con una sonrisa, ella asiente.



–Papi... ¿Me vendrás a buscar?



–Claro princesa –le responde, Allegra sonríe.



– ¿Y me compraras una Barbie? Yo quiero una que vuele–vuelve a preguntarle, yo me rio.



– ¿Una que vuele? –le pregunta confundido.



–Sí, que tenga alas, igual que las hadas.



Luego de que Allegra hiciera otro show por no querer quedarse, y Peter prometiéndole más regalos, dejamos a Allegra en el colegio.



– ¿Y de donde le saco la estúpida Barbie? –me pregunta, yo me encojo de hombros.



–Tú problema –le respondo–Yo tengo que ir a ver a mi mamá.



El suspira frustrado, yo lo detengo del brazo, el me mira confundido y lo acerco hacia mí.



–No te preocupes, yo te ayudare –le digo, él me sonríe y me besa.



Luego de llegar de la casa de mi mamá, con Peter pasamos a buscar a Allegra.



– ¿Y sí le pegaron? Y ¿Si la molestaron? –comienza a preguntarme Peter, yo sonrío.



–No creo, tranquilízate.



–Pero... -se interrumpe cuando las puertas se abren, Allegra comienza a buscarnos con la mirada, hasta que ve a Peter, se suelta de la mano de la profesora y corre hacia Peter.

                     
– ¡Papi! –grita, Peter la toma en sus brazos, y ella ríe.


                     

– ¿Es usted el padre? –le pregunta la profesora, Peter asiente, yo me acerco.


                     

–Allegra es un amor de niña –dice la profesora, luego me mira– ¿Es usted su madre?


                     

Yo asiento sonriendo.


                     

–Allegra es toda una damita –le sonríe a Alle–Todo bien, ah y lleva tarea. Nos vemos mañana Alle.


                     

Alle se despide de la profesora y comienza a contarnos que tal su día.


                     

– ¡Papá hice una oveja! ¡Dibuje una oveja! –le dice emocionada, yo sonrío.


                     

– ¿Sí? –Le pregunta Peter, ella asiente– ¿Hiciste amigas?


                     

– ¡Sííí! Mi amiga Tamara, mi amiga Daiana, mi amiga Azul, mi amiga Carolina y mi amiga Manuela...


                     

–Espera... ¿Tienes una amiga que se llama Manuela? –le pregunta Peter incrédulo, y comienza a reír.


                     

–Peter madura –le digo. Peter ríe, ríe y vuelve a reír.


                     

–También mi amigo Nacho–dice Alle.


                     

– ¿Alguna niña peleo contigo? –pegunte.


                     

–Sí –dice Alle–Paula no me quiso emprestar su muñeca, y yo le tire su muñeca a la basura.


                     

Peter comienza a reír nuevamente, yo le golpeo el brazo y Peter me mira frunciendo el ceño.


                     

– ¡Esa es mi hija! –dice Peter, luego me mira sonriendo.


                     

–Pero ella no peleo contigo.


                     

–Pero Paula me tiro el pelo cuando tire su muñeca –se queja– Pero yo le tire agua y le moje su feo vestido.


                     

Peter se sigue riendo, y yo le pego en su hombro.


                     

– ¿Qué? –me pregunta–Allegra se tiene que defender.


                     

–Eres un idiota.


                     

–Eso está mal, Allegra no puedes tirar las muñecas de las niñas, ni mojar sus vestidos.


                     

–Pero era feo –dice, y Peter vuelve a reír. El idiota no está ayudando.


                     

–No importa, no tienes que hacerlo.


                     

–Okay –me sonríe.


                     

Abro la puerta del auto y siento a Alle abrochándole el cinturón de seguridad.


–Papi ¿Vamos por un helado? –Pregunta, Peter asiente– ¿Y por mi Barbie?



– Alle ¿Tienes tarea? –le pregunto.



–No sé –me responde, Peter ríe y maneja hacia el centro comercial.




*Peter PDV*



– ¿Nena de que sabor quieres? –le pregunto a Lali, ella me sonríe.



–De vainilla –responde.



–Papi yo quiero de chocolate –me dice Allegra sentada en el regazo de su madre.



Asiento y me alejo para comprar los helados, dejando a mis dos chicas sentadas en una banca.



– ¿En qué te puedo ayudar? –me dice la chica de la caja, sonriéndome coqueta.



–Quiero dos helados grandes y uno mediano.



– ¿De qué sabores?



–De vainilla y chocolate, y el mediano igual de chocolate –le respondo, me doy media vuelta para mirar a mis chicas, Alle está contándole algo a Lali haciendo que esta riera.



Pago los helados, y la chica me da el cambio con su número de teléfono.



–Toma ten, creo que esto es tuyo –le devuelvo el papel con su número, ella me mira sonrojada–Ahora tengo que llevarle el helado a mi chica y a mi hija –le guiño el ojo y me voy con los helados.



– ¡Mi helado! –grita Alle cuando llego a su lado. Le doy su helado y me siento junto a Lali.



–Gracias –me besa Lali. Luego comienza a lamer el helado, me quedo mirando su boca. Dios mío.



–Papi –me dice Alle, la miro. Su cara está llena de helado, sonrió al verla.



–Alle, ven –le dice Lali, Allegra se acerca y Lali la limpia.



– ¿Vamos por la Barbie? –me pregunta emocionada, yo asiento y me levanto de la banca, tomo la mano de Lali y caminamos por el centro comercial por la jodida Barbie, mientras Allegra va dando saltitos por delante de nosotros.



                                   ****



Faltaban unas semanas para navidad, y Allegra estaba jodiendo a Lali por una bicicleta, yo las miraba divertido, a veces Lali perdía los nervios con Alle, y eso era gracioso de ver.



–Y también quiero un dragón –le dice, Lali me mira pidiéndome ayuda, yo me encojo de hombros.



–Y un unicornio, para que el dragón no se sienta solo –le vuelve a decir, Lali suspira.
.

–Papi ¿Tú me darás un dragón? –me pregunta, se sienta a mi lado en la cama.



–Te daré todo lo que quieras cariño –le respondo, ella chilla de alegría y me abraza.



–Quiero uno morado –me dice, yo asiento. Lali se levanta de la cama y baja.



–También quiero una Barbie –me dice, jodidas Barbies.



Ese día cuando le compre la que tenía alas, fue el mayor error de mi vida. Allegra estaba convencida de que la muñeca volaba. Un día mientras yo dormía, Alle tuvo la excelente idea de tirármela, la cosa me golpeo la nariz haciendo que sangrara, luego a las semanas después me la volvió a tirar, dejándome con mi mejilla morada. Lali solo se reía, hasta que Alle se convenció de que no volaba, pero no fue fácil, hubo llantos y berrinches de su parte.



–Pero que esta sí vuele –me dice mirándome con sus ojitos calculadores, iguales a los míos.



–Alle, los juguetes no se mueven –le digo, ella me mira frunciendo el ceño.



–Claro que sí, ¿cómo en Toy Story? –me pregunta, yo suspiro de frustración y me tapo mi cara con la almohada.



–Alle ve a joder a mamá.



– ¿Qué es joder? –me pregunta intrigada.



–Una mala palabra, así que no la repitas cuando mami este cerca –le digo, siento como la puerta se abre.



–Alle hora de vestirse –le dice Lali.



–Mami... ¿Qué es joder? –pregunta, yo me destapo la cara para mirar a Allegra, luego a Lali la cual frunce el ceño.



– ¿Quién te dijo eso? –le pregunta, oh no.



–Papá –le responde, Lali me mira, y yo le sonrió con inocencia.



–Es una mala palabra, no la vuelvas a repetir –le dice–Contigo hablaré luego.



Mierda.



–  ¿Para dónde vamos? –le pregunta cuando Lali le comienza a poner un vestido.



–A la casa de la abuela –le responde con una sonrisa.



–No me gusta este vestido –le dice luego de un rato.



– ¿Por qué no?



–Porque no tiene flores –le responde, Lali rueda los ojos. Ya se está frustrando.



–Alle, es lindo –le dice, pero Allegra no lo dejará.



–Este está feo, se parece a los vestidos de Paula, y los vestidos de Paula son feos.

                     
Yo me largo a reír, mientras Lali suspira.


                     

–Cariño, el vestido está lindo, porque es tuyo –le responde.


                     

–Entonces ¿Por qué no tiene flores?


                     

–Sí tiene, en la espalda, por eso no las puedes ver –le dice, miro la espalda de Alle, no hay ninguna flor, pero ella asiente y no se vuelve a quejar.


                     

–Alle baja a ver que muñecas vas a llevar –le digo, ella asiente y baja, tomo a Lali de la mano y la empujo hacia mí.


                     

– ¿Estas estresada? Yo puedo ayudarte –le digo haciéndola reír, comienzo a besar su cuello.


                     

–Allegra puede entrar en cualquier momento –me dice, me levanto y la tomo de la mano.


                     

–Vamos a bañarnos –le guiño un ojo.


                     


                      ****


                     

 –Mami quiero un perrito –le dice Alle.


                     

Estábamos viendo una película, y la niña de la película tenía un perro.


                     

–Pregúntale a tu papá –le responde, ella me mira sonriendo.        


                     

–Papi ¿Me compras un perrito?


                     

–Sí te lo compro, no te compraré el dragón –le digo, ella me mira pensativa.


                     

–Pero yo quiero ese perro –me dice apuntando el televisor, Lali se ríe.


                     

–Ya sabía yo que era tú hija –le dije, Lali para en seco de reír y me mira enojada, yo comencé reír a carcajadas.


                     

– ¿Qué estas tratando de decir? –me pregunta, yo me acerco a ella y le susurro en el oído para que Allegra no escuche.


                     

–Quiero mi dulce –le digo, ella se ríe y me muerde la oreja.


                     

–Yo también –me susurra, Allegra comienza a hablar de que hizo un hada en su cuaderno.


                     

–Aquí están sus alas, para volar, aquí sus piernas –seguía diciendo. Lali se acostó y se acurruco contra mí, yo la rodee con mi brazo.


                     

–...Y aquí sus zapatos –Allegra seguía hablando, Lali miro su dibujo, Allegra está a su lado sentada con su cuaderno y lápices.


                     

– ¿Te gusta? –le pregunto Allegra a Lali, esta asiente sonriendo. Bajo mi mano por su muslo.


                     

– ¿Y a ti papi, te gusta? –me pregunta, yo la miro, unas rayas, algo parecido a una niña y sus "Alas"


                     
–La hada esta hermosa –le respondo, Alle sonríe orgullosa.



–Lo sé –me dice, Lali comienza a reír hasta ahogarse con su saliva.



–Es como...tú –vuelve a reír, Allegra la mira entrecerrando sus ojos.



–Yo soy una niña, mi papi es un hombre –le dice, Lali sigue riendo, yo le susurró al oído.



–Sí Lali, yo soy un hombre –le digo, agarro sus caderas y la muevo contra mí, Lali deja de reír, y muerde su labio.



–Peter...no –me dice, yo vuelvo a moverla mientras toco sus muslos.



– ¿Por qué? –le pregunto, beso su cuello.



–Porque Allegra está aquí –me susurra, miro a Alle la cual está concentrada dibujando.



–Pero yo quiero –me quejo, Lali se da media vuelta y me besa.



–Luego –me dice–Te lo prometo.




                                  ****  



– Tengo que contarles algo importante –nos dice Alle mirándonos nerviosa.



Allegra ya es toda una mujercita, tiene 16 años, y es muy madura para su edad.



–Entonces sentémonos –dice Lali sonriendo, sonríe como sí ya supiera lo que tiene que decir Allegra.



–Katy, ve a jugar a tu cuarto –le pido, la pequeña de 10 años me mira alzando una ceja–Ahora.



– ¿Y por qué tendría que hacerlo? –me desafía.



–Porque yo te lo estoy ordenando –le respondo, Katy me mira pensando en que responderme, ella nunca se queda callada, siempre tiene algo que decir.



–Katy ve al cuarto cariño –le dice Lali, Katy la mira, se encoje de hombros y corre hacia su habitación–Ella es réplica exacta de ti.



Miro a Lali, y sé que tiene razón. Katy es como yo, desafiante, arrogante, vanidosa, y una pequeña rompe corazones.



Me siento en el sillón, y miro a Allegra para que comience a hablar.



–Iré directo al grano –me dice–Hay un chico.



Me quedo paralizado, y poco a poco comienzo a palidecer.



–Él me gusta, me gusta mucho –dice, yo no sé qué decir.



–Espero que sea un buen chico –dice Lali,  aun sonriendo.



–Es el mejor –le contesta Allegra.



– ¿Un...un chico? –pregunto, no puedo imaginar a mi pequeña Allegra con un chico, sabía que esto pasaría...pero no me imaginé que tan pronto.


–Sí, llevamos saliendo un par de semanas –me dice, yo aún sigo sin decir nada.



–Eres muy pequeña –le suelto.



–Peter...



Miro a Lali, ella me mira frunciendo el ceño.



–No Lali, Allegra está muy pequeña. Y no quiero que le hagan daño.



–Está bien, a esta edad las chicas comienzan a fijarse en los chicos, y tú lo sabes mejor que nadie –me replica Lali enojada.



– ¿Qué estas tratando de decir?



– ¡Que eras un maldito playboy a esta edad! –me responde Lali irritada, Allegra la mira asombrada.



– ¿Es enserio? –pregunta Allegra emocionada.



–Oh, claro que lo es –responde Lali–Tu padre era un maldito mujeriego.



–No exactamente... –digo tratando miserablemente de defenderme.



–Dile la verdad a tu hija –me dice Lali sonriendo con malicia. Oh no, de ninguna manera.



– ¿Qué verdad? –pregunta Alle, aun (Sí eso es posible) más emocionada.



–Igual caíste bajo mis encantos –le digo sonriendo con arrogancia, Lali hace una mueca.



–Eras el más feo de tu grupo –me dice, yo la miro boquiabierto. Allegra suelta una carcajada.



–Bueno no decías eso cuando...-



– ¡Cállate! –Grita Lali sonrojada– Allegra está aquí.



– ¡No importa! Yo quiero saber cómo se conocieron –chilla emocionada.



–Tu padre era un egocéntrico.



–Y tu madre una infantil.



–Y un arrogante...



–Y una antipática.



–Que se creía el centro del universo, el mejor, el más guapo, y todas las chicas andaban detrás de él.



–Tu madre y su trasero dejaban loco a cualquiera, y yo no fui la excepción–Lali se sonroja y Alle se ríe.



–Y estaba totalmente enamorada de mí –vuelvo a decir arrogante.



–Sí, lo estaba...pero yo no era la estúpida que trataba de alejarlo y meterme con otros para decirme a mí misma que él no era especial –le cuenta Lali. Allegra la mira atenta.



–Quiero saber la historia –pide Allegra.



–Yo era un chico que estaba metido en las drogas, alcohol. Iba a todas las fiestas, siempre andaba con muchas chicas, nunca algo serio. Me metía en muchas peleas, tenía muchos enemigos. Hasta que llego tu madre –miro a Lali, ella me sonríe–Ella era de alguna forma diferente, siempre estaba en mi mente...me fui enamorando y no me di cuenta hasta que la perdí.



– ¿Cómo la perdiste? –me pregunta Allegra.



–Comenzó a salir con otro chico, cosa que me puso malditamente celoso. Lali fue en esos momentos mi ángel, aun lo sigue siendo.



Allegra me mira emocionada, y Lali sonríe secándose algunas lágrimas disimuladamente.



–Me sacó del mal camino, sí ella no hubiera aparecido en mi vida, tal vez...lo más probable es que yo no estaría aquí, estaría muerto.



–Mamá prácticamente fue tu salvación.



–Ella es mi salvación.

domingo, 6 de marzo de 2016

Capitulo 48








Me desperté por un pequeño golpe en mi estómago. Trate de levantarme, pero unos brazos me tenían agarrada. Mire por encima de mi hombro, Peter estaba durmiendo. Sonreí.


             

Mire la habitación, fruncí el ceño. ¿Por qué estábamos en la habitación de Ethan?


             

–Peter –susurre, él se removió. Pero no despertó.


             

Saque sus brazos de mi alrededor, y me senté.


             

Mi estómago dolía y pase mi mano por el, me quede paralizada.


             

¿Qué demonios?


             

Mi vista baja hacia mi estómago, y las lágrimas caen por mis mejillas. Peter se removió en la cama.


             

– ¿Lali? –pregunta bostezando.


             

– ¿Estas bien? –pregunta ahora preocupado, lo miro. Las lágrimas caían sin control por mis mejillas.


             

–Nena ¿Qué sucede...? –Mira mi estómago, y todo color sale de su rostro– ¿Qué demonios?


             

Se me acerca y pone su mano en mi estómago, luego lo besa.


             

–Esto es imposible...yo, tú –las lágrimas comienzan a caer por sus mejillas.


             

Solo había una forma de saberlo, me paré de la cama y busque mi teléfono.


             

–Peter... ¿Qué día es hoy? –le pregunte, él frunció el ceño.


             

–Domingo, creo que 25 –dijo, mire la pantalla de mi teléfono "Lunes 19 de Mayo"


             

Le mostré el teléfono, y él me quedo mirando en shock.


             

–Eso fue tan real –le dije, Peter asintió.


             

–Entonces... ¿Fue un jodido sueño?


             

–Es imposible, y lo sabes –le dije, era imposible que fuera un sueño. Estaba bien que yo lo hubiese tenido–Espera... ¿Tú también, el sueño?


             

–Sí, mierda. Habías perdido...la memoria y a nuestro hijo –dijo con la voz entrecortada.


             

–Eso es imposible –le susurro.


             

Mi teléfono comienza a sonar, Peter me lo pasa.


             

– ¿Hola?


             

-Lali levanta el culo, llegaremos tarde a clases.


             

– ¿Qué?


             

–Peter te dejo mal anoche parece, luego de que no llegaras, y Nico tuvo que quedarse aquí.


– ¿Nico?



–Lali... ¿estás bien?



–Eh...sí, claro.



–Entonces apúrate –me dijo riendo, luego corto sin esperar mi respuesta.



– ¿Qué pasó? –me pregunta Peter, yo niego con la cabeza. Necesito pensar que mierda sucedió.



–Nada.



–Nena –me dice Peter, luego me envuelve en un abrazo. Y comienzo a llorar.




                                  ****



– ¿Sabías que a Pablo lo sacaron del instituto? –me pregunta la china, yo la miro sorprendida.



– ¿Qué?



–Sí, me dijo que lo sentía, que no iba a poder hablar contigo.



– ¿Hablar conmigo?



–Sí...ayer, te dijo que hablaran y tú le dijiste que luego –la china me mira raro.



– ¿Qué yo dije qué?



–En la cafetería... ¿Lali segura que estas bien?



–Sí, sí...yo solo-



– ¿Qué hacen? –me interrumpe Cande, sentándose al frente mío. Estábamos en la cafetería.



– ¿Lali te dieron duro? –pregunta Stefano sentándose al frente de Euge.



– ¿Qué?



–En la noche, Peter llevándote a su habitación –me dice Stefano, yo me sonrojo.



–Ya cállense –les dije, mientras veía a Peter entrar con Nico y Agus.



–Solo dinos que tal estuvo, luego queremos los detalles sucios –dijo Cande.



–Yo... –imágenes de la noche anterior hacen que me sonroje como un tomate.



– ¿Qué hacen? –dijo Nico sentándose al lado de la china.



–Lali nos iba a contar... -comienza a decir Cande.




–Sobre la película –le digo interrumpiéndola, miro a Cande con una mueca.



– ¿Qué película? –pregunta Peter, me toma de la mano parándome, y luego sentándome en su regazo. Cande me mira con cara de pervertida, subiendo y bajando las cejas.



Apoyo mi cabeza en el pecho de Peter, mientras el me acaricia el estómago.



–Mi bebé –me susurra, y siento como el bebé patea. Peter se paraliza. Yo también.



– ¿Acaba...de patear? –dice Peter con asombro, las chicas chillan, Cande se para y se arrodilla a mi lado poniendo su mano en mi estómago.  Euge también pone su mano. Él bebé vuelve a patear.



–Oh dios mío, bebé...soy tía Cande –le habla Cande emocionada.



–Mi bebé –vuelve a susurrar Peter emocionado, el bebé vuelve a  patear.



–Es tu voz –le digo emocionada–Sigue hablando.



Peter vuelve a decirle algo y el bebé vuelve a patear.


Esto es realmente hermoso, y es todo mío.


Aun no entiendo que fue todo ese "Sueño" pero pienso que fue alguna señal, o algo así.


Las cosas pasan por algo, y sé que esto, es una segunda oportunidad.



Y la aprovecharía, oh claro que lo haría.



Un mes había pasado, desde ese sueño tan extraño. Hoy era un día malditamente especial, era una ecografía para saber el sexo del bebé. Estoy jodidamente emocionada. Y Peter está nervioso, es tan lindo verlo así, parece un niño pequeño. Y claro yo Lali Esposito  jamás dejaría pasar una ocasión así para burlarme de él.


             

– ¿Peter estas nervioso? –le pregunto con malicia.


             

–No, para nada –responde, demasiado rápido.


             

–Ah, quiero comer cerezas –le digo, Peter me mira frunciendo el ceño.


             

– ¿Cerezas? ¿De todas las frutas, tú quieres cerezas?  –me dice irónico.


             

–Sí, yo quiero cerezas –le digo con un puchero, eso nunca fallaba.


             

–Entonces... –me mira, y yo sigo haciendo el puchero–Buscaré tus cerezas.


             

Se levanta de mi cama, me besa la frente y sale de la habitación. Euge me mira y se larga a reír.


             

– ¿Sabes que no encontrara las cerezas, verdad? –me pregunta.


             

–Claro, quiero hacerle una broma –le digo, una sonrisa maliciosa se posa en los labios de Euge. Sus ojos brillan de excitación.


             

–Cuenta conmigo –me dice.


             

Lo de la broma es una venganza, el muy idiota estaba disfrutando de mis cambios de humor, y mis hormonas. ¿Le hacía gracia? Pues tendría para reírse un montón.


             

–Peter –le dice Euge al teléfono–Lali ya no quiere las cerezas, ¿Podrías traerle un chocolate? Claro, adiós.


             


Euge cuelga y me mira sonriendo, luego de veinte minutos Peter llega con tres barras de chocolate, estaba sonrojado.


             

– ¿Qué pasa? –le pregunto con fingida inocencia.


             

–Hace un calor de mil demonios –me dice suspirando, me entrega las barras, y se tira a la cama.


             

–Peter este chocolate no me gusta.


             

–Pero...pero es tú favorito –me dice confundido.


             

–  ¡¿Mi favorito?! ¿Qué no sabes que yo odio este chocolate? No me gusta, ¡lo odio!


             

–Pero...


             

– ¡No me gusta! Es asqueroso.


             

En realidad, sí era mi favorito.


             

–Pero... Yo pensé–me dice sorprendido, ¿Ya no le hacía tanta gracia mis cambios, no?


             

– ¡No! Tú no sabes nada de mí –le grito, ahora me tapo la cara con mis mano. Euge se sienta a mi lado y me abraza.


–Eres un idiota –le dice, mientras acaricia suavemente mi espalda.



–Era su favorito... –dice desconcertado.



– ¡No, no lo es! –le vuelvo a gritar.



–Lali...nena –me dice acercándose a mí y corriendo a Euge de mi lado.



– ¡No me toques! –le vuelvo a gritar, esto es jodidamente divertido.



– ¿Nos podrías dejar solos? –le pregunta Peter a la china.



–Claro.



– ¿Nena que sucede? –me pregunta, luego de que la china salió de la habitación.



–Nada, tú no lo entiendes –le digo. El me abraza y yo apoyo mi cabeza en su pecho.



– ¿Dónde está el chocolate? –le pregunto luego de un rato, olvidando la broma.



–Aquí –me lo pasa riendo. Yo lo abro y comienzo a comerlo.



–Idiota –le digo, el ríe más fuerte.


–Te quiero –me susurra al oído. Y juro que me sentí completa.




                            ****



–Se recuesta ahí por favor –me dice la enfermera, ya estábamos en el hospital para la ecografía.



Camino hasta la camilla que estaba en el centro de la habitación, al lado derecho estaba una máquina, y una silla. Me recosté y Peter se puso a mi lado tomando mi mano.



–El doctor llegara en un minuto –me informo la enfermera, asentí. Comencé a observar la habitación, era de un color blanco, había una puerta que seguramente era un baño. Un escritorio, y unos cuadros de paisajes. Nada fuera de lo normal, creo.



– ¿Estas nerviosa? –me pregunta Peter, asentí nuevamente, obvio que lo estaba. ¿Quién no lo estaría? Estaba aquí para saber sí era niña o niño. Mis nervios me estaban matando, trate inútilmente de tranquilizarme.



El doctor entro en la habitación con una sonrisa, su sonrisa se hizo más grande al ver a Peter a mi lado, se presentó y se sentó en la silla a mi lado.



–Súbase un poco la camisa –me dijo, su voz era suave. Yo me subí la camisa dejando al descubierto mi estómago.



Tomo una cosa extraña y le puso un gel, luego paso el objeto extraño por mi estómago, pegue un brinco por lo frio que estaba. La máquina nos mostró en blanco y negro la imagen de un bebé. Peter se paralizo a mi lado, mire la pantalla, tenía sus bracitos y piernas, sus manitas...su cabecita, oh dios mío.



Las lágrimas caen por mis mejillas, ese...era mi bebé.



– ¿Quieren saber el sexo de su bebé? –nos preguntó el doctor, yo mire a Peter el cual tenía sus ojos brillantes por las lágrimas no derramadas, el me miro y apretó más mi mano. Ambos asentimos.



Seguí mirando la pantalla mientras el doctor apretaba unos botones, y luego dijo algo que hizo que llorara aún más, este día era el mejor de mi vida.




–Felicidades, tienen una muy sana y linda niña.


                         FIN

sábado, 5 de marzo de 2016

Capitulo 47

— ¿Te puedes calmar? —me pregunta Nico por cuarta vez.


                     
—No, JODER...no puedo —me paso la mano por el cabello, esta todo desordenado —No sé que hacer.


                     
Perdí todo... absolutamente todo.


                     
—No puedo más —mi voz suena rota, lágrimas nublar mi vista.


                     
—Tienes que ser fuerte, por Lali.


                     
Me siento en el suelo y apoyo mi cabeza en la pared. Cierro los ojos mientras las lágrimas caen por mis mejillas.


                     
—Yo...simplemente no puedo.


                     
¿Que puedo hacer? me estoy cayendo y Lali no esta aquí para sostenerme. Lo sé, soy un jodido egoísta.


                     
— ¿Que pasa si Lali recupera la memoria?


                     
—No lo sé.


                     
Y era la verdad... no tenía ni la menor idea.


                     
Abrí mis ojos y me paré del suelo limpiandome las lágrimas.


                     
—Iré a ver a ese hijo de puta —le dije a Nico, salí de la habitación.


                     
Busque con la mirada a Pablo, no estaba en ninguna parte, ese cabarón me las pagaría todas.


                     
Fui por el gimnasio, pase las jodidas gradas, la cafetería, los baños. Nada.


                     
Seguí buscando por los pasillos, y nada. Finalmente decidí ir a su habitación.


                     
Abrí la puerta y me encontré con el imbécil estaba teniendo sexo con Juliana.


                     
—Necesito hablar contigo —le dije, Juliana lanzó un grito de sorpresa, Pablo salió de encima de ella, yo recogí el vestido y se lo tire a Juliana.


                     
—Amigo...estaba ocupado.


                     
—No soy tú jodido amigo — le respondí en un gruñidos. Juliana me sonrió, y aparte la mirada.


                     
Se metió al baño, mientras Pablo se ponía su ropa. Juliana sale del baño y se va.


                     
—Ahora tú y yo tenemos que hablar —le dije. Pablo abrió la boca para responderme.


                     
—Quiero que me digas por que mierda me odias tanto, quiero saber la jodida verdad. Y sí no quieres cooperar te mataré.


                     
— ¿Crees que te tengo miedo? —rió.


                     
—Deberías tenerlo —me acerco hacia él, y sonrió maliciosamente.


                     
—No...me asustas —me dice, pero ahora esta nervioso.


                     
— ¿Quieres probarme? ¿Quieres saber lo que soy capaz de hacer? ¿Qué tan lejos puedo llegar? No lo dudes —le guiñe un ojo —Si no me dices lo que quiero saber, te mataré.


                     
—Mariano nunca te perdonará si lo haces —responde, yo me paralizó.


                     
— ¿Mariano? ¿Como conoces tú a Mariano?


                     
— ¿Sorprendido? —se ríe —Es mi padre.


                     
Cuando pensé que nada más podría sorprenderme, este cabrón sale con esto.


                     
—Me estás jodiendo... —no me lo puedo creer.


                     
—Nop, ¿Quieres que te cuente una historia, pequeño Peter? —Su voz esta llena de burla, no espera mi respuesta — Cuando tenía 10 años, llegó un chico a nuestra casa. Sólo éramos papá y yo.


                     
Su mirada esta en un punto fijo.


                     
—Este niño, llegó con mi padre un día, daba la casualidad que también tenía 10 años. Mi padre lo "adoptó" por así decirlo. Todos los días salían, y me dejaba a mi en casa. Ya no tenía toda la atención de mi padre. El chico le sorprendía más que yo.


                     
Comienzo a recordar... Pablo sigue hablando.


                     
—Todos los días, cuando se iban... juraba que me las pagarían. Yo sólo quería la jodida atención de mi papá.


                     
Su voz se rompió, lo mire. Pero el seguía con la mirada perdida.


                     
—De a poco mi papá me dejó de lado, era sólo el jodido "Pequeño Peter" cambio tanto. Me dejó por ti.


                     
Me miro, una lágrima cayó por su mejilla.


                     
—Yo...yo —se seca furiosamente las lágrimas —Yo sólo quería a mi papá, pero tú, tú me lo quitaste. Y ahora tengo mi venganza —sonríe—Tú me quitaste todo lo que más amaba, y yo te quité lo que más amabas.


                     
Ahora entendía todo, pero no por eso me controlaría. Me acerqué a Pablo y lo acorrale a la pared.


                     
—Maldito hijo de puta —le grite, este idiota acababa de confesar que el había hecho esto a Lali


                     
—No es lindo, ¿Verdad pequeño Peter?


                     
"Pequeño Peter" así me decía Mariano.


                     
—Debí saberlo... pero tú apellido-


                     
Me interrumpió.


                     
—Butler es el apellido de mi madre, no utilizaría el jodido apellido de mi padre.


                     
—Estas enfermo.


                     
—Es mi venganza, ya la tengo. ¿Me matarás pequeño Peter?


                     
—Jódete, eres un hijo de puta, un resentido de mierda. ¡Yo era un niño, no fue mi jodida culpa! Lali perdió la memoria, perdí a mi hijo por tu culpa.


                     
Pablo me mira sorprendido, eso no se lo esperaba, y tampoco el golpe en su entrepierna que lo dejó tirado en el suelo.


                     
Pablo gritaba, me maldecía mientras se agarraba su entrepierna, estaba rojo. Y se retorcía en el suelo de dolor.


                     
—Esto es por Lali —le pego una patada en su estómago.


                     
Me siento a horcajadas encima de él, y comienzo a golpearlo en la cara. Estaba fuera de control, no sé por cuento tiempo estuve golpeandolo.


                     
Hasta que siento unos brazos tirándome hacia a atrás.


                     
Vuelvo acercarme a Pabllo y le propinó otra patada en la entrepierna.


                     
—Y esa por mi hijo —le digo, Pablo gemía en el suelo, mucha sangre cubría su rostro, a lo mejor quedaría sin descendencia, se lo merecía.


                     
—Basta, Peter...


                     
La voz de Nico me hace darme media vuelta para mirarlo.


                     
No sabía que estaba llorando hasta que sentí algo salado en mi boca. Me voy a secar las lágrimas, cuando veo mis nudillos... llenos de sangre.


                     
—Yo me ocupare de Pablo —me dice Nico, yo asiento dispuesto a irme —Lo que hiciste estuvo mal, pero tenías tus razones para hacerlo, yo también lo hubiera hecho —me agarra y me abraza. Me quedo paralizado.


                     
—Ve por ella —me susurra.


                     
Le doy unos golpes en la espalda y le sonrió. Me voy hacia la puerta.


                     
Tenía que ver a Lali, me importaba un carajo que no me recordará, joder la necesitaba y si hacía falta...yo mismo haría que me recordará.




             
El timbre de mi casa sonó. Baje lentamente las escaleras mirando las fotos de las paredes, en muchas salía yo sonriendo...


             
             
Abrí la puerta, encontrándome con el chico del hospital. Realmente no tenía idea de quien era. Pero ese día en el hospital...recordé, oh fueron solo imaginaciones, la cosa es que llego un "recuerdo" de él sonriéndome y besándome. Fue demasiado raro.


             
             
Euge no me había dicho nada de un novio, o algo parecido. Ella mi "mejor amiga" me conto sobre muchas cosas, nombro a Stefano, Cande...Nico su novio, de mi madre. Y todo eso, pero nunca de un novio.


             
             
– ¿Hola? –le dije frunciendo el ceño.


             
             
– ¿Podemos hablar? –me pregunta, su voz es ronca y sexy.


             
             
–Claro –me hago a un lado para que pueda pasar, él pasa y yo cierro la puerta, hoy estaba sola en casa.


             
             
– ¿Cómo estás? –pregunta casual. O sea no sé quién es él, ¿y lo único que me pregunta es si estoy bien? Caminamos a sentarnos en los sillones.


             
             
– ¿Cómo estarías tu si perdieras la memoria? –la pregunta sale de mi rápido y sin pensar, me sonrojo cuando sus ojos verdes miran directamente los míos.


             
             
–No lo sé, confundido –me dice, aun me mira. Me pierdo en sus ojos, son tan bellos. Bajo la mirada a sus rosados labios, y me dan unas inmensas ganas de besarlo. Miro sus manos, están sangrando. Ahogo un gritito de sorpresa y me paro rápidamente y voy por el botiquín de emergencias.


             
             
Cuando llego a su lado tomo su mano izquierda y comienzo a curar sus nudillos.


             
             
– ¿Qué te ha pasado? –le pregunto preocupada, el niega con la cabeza, pongo una venda, y comienzo con la otra mano.


             
             
–Nada –me dice, lo miro justo cuando hace una mueca. Termino de vendarle y vuelvo a dejar el botiquín en su lugar, luego vuelvo a sentarme con él –Gracias.


             
             
– ¿Quién eres tú? –pregunto, luego de un silencio incomodo.


             
             
–Peter Lanzani.


             
             
–No me refiero a eso.


             
             
–Y entonces... ¿A qué te refieres? –me pregunta en un susurro, yo sigo mirando sus labios.


             
             
– ¿Eras mi amigo, o algo?


             
             
–Yo... –está nervioso, lo noto. Miro directamente sus ojos, el desvía la mirada.


             
             
–Siento la necesidad de lanzarme encima de ti, y no lo entiendo –le susurre, el me mira sorprendido, y les juro que no sé porque eso salió de mi boca–Lo siento, no debí...


             
             
Pero sus labios estaban sobre los míos, su lengua toco la mía, solté un pequeño gemido. Esa fue su señal.


             
Me recostó sobre el sillón y comenzó a besarme el cuello, mientras paseaba sus manos sobre mis muslos.


–Lali... –me dice al oído–Te extraño...te necesito.



Se acomoda entre mis piernas, y me besa con una desesperada necesidad.


Me sentía segura estando con él, sentía que lo conocía, que no era un extraño. Con él me sentía completa. Y no sabía el porqué.



Se levanta de encima de mí.



–Yo...mejor me voy –dice con la voz entrecortada. Miro sus pantalones, un gran bulto sobresale de su entrepierna.



Me paro rápidamente, y me acerco a él.



–No...no te vayas –las palabras salen antes de que pueda detenerlas. Se acerca más a mí y me levanta haciendo que envolviera mis piernas alrededor de su cintura. Comienza a besarme, y a caminar hacia mi dormitorio.


Cuando llegamos me recostó sobre la cama y me saco mis shorts, y mi camisa. Se arrastró encima de mí, besando mi cuello.



–Eres hermosa –susurra, desabrocha el sujetador, y lo tira fuera de nuestra vista. Comienza a repartir besos por mi cuello, y con sus manos masajea mis pechos, comienza a besarme...besarme con desesperación, cuando siento como con sus dedos tira de mis pezones, perdí totalmente el control.



Quería su camisa fuera del juego, tire de ella para sacarla, hasta que Peter retrocedió unos centímetros y la jalé bruscamente por encima de su cabeza, cuando la camisa estuvo fuera el volvió a devorar mi boca.



Dejando mis labios, comenzó a besar mi cuello, hasta bajar a mi pezón derecho, abrió su boca y comenzó a chuparlo.  Empecé a gemir más fuerte y Peter me miro sonriendo para comenzar con el otro pezón, mientras su mano bajaba por mi muslo. Sus dedos tocaron mis bragas y se deslizaron por dentro tocando mi sexo. Mi espalda se arqueo de placer.



Metió un dedo en mi interior. Solté un gemido y me agarre de sus hombros.



–Eres mía –susurro, mientras sus dedos entraban y salían de mi interior.



Saco sus dedos de mi sexo y comenzó a bajarme las bragas, yo levante mi trasero para ayudarle. Ahora estaba completamente desnuda.



Bajo una mano para desabrochar sus pantalones, él me mira atentamente. Luego se para y se saca los pantalones y bóxer en un tiempo record, y se arrastra encima de mí.



–Necesito estar dentro de ti –dijo mirándome directamente a los ojos, asentí.



–No tengo condón –dice, y comienza a maldecir.



Sin importarme agarre y guié su erección dentro de mí.



–Joder –gimió mientras empujaba el resto del camino hasta que estuve llena, completamente llena de Peter.



Envolví mis brazos alrededor de su cuello y comencé a besarlo, mientras el entraba y salía lentamente.



–Más rápido –le supliqué.



Peter tomo mis caderas con sus manos y dejo salir un gruñido empujando más rápido dentro y fuera de mí.



–Lali –jadeo, mientras masajeaba mis pechos. Con cada embestida llegábamos más al clímax que ambos necesitábamos.



Mientras Peter besaba mi cuello, mi cuerpo exploto y grite su nombre. Él levanto su cabeza y me miro, el sudor cubría su frente. Dijo mi nombre en un susurro y tirando la cabeza hacia atrás gimiendo se dejó ir...



–Eres mía –volvió a repetir, pero ahora esas palabras tienen un efecto en mí. Imágenes llegan a mí, como pequeños flashback. Peter besándome, Peter riendo, Peter.....Peter.



Lo alejo de mí, y cierro los ojos fuertemente. Mi cabeza duele. Los flashback regresan con más intensidad.



– ¿Qué sucede? ¿Estás bien? –pregunta preocupado.



Abro mis ojos y lo miro.




Peter...mi Peter.